¿Alguna vez te han tirado un granizado a la cara y has sentido que tenías que cantar una balada? Si la respuesta es sí, deberías ver Glee y si no también.
¿Alguna vez has escuchado una canción e inmediatamente has pensado “Me la tengo que descargar”? Si la respuesta es sí, deberías ver Glee y si no también.
¿Alguna vez te has emocionado cantando con un peine? Si la respuesta es sí, deberías ver Glee y si no también.
¿Ha quedado suficientemente claro? Si no sois críticos televisivos de mente cerrada y amáis la música, tenéis que ver gLee.
Júbilo!
